jueves, 30 de octubre de 2008

HACIENDO TABLA RASA

¿Quién no se ha encontrado alguna vez en la situación de verse cara a cara con un jefe, un superior u otra persona que nos inspire mucho respeto o incluso algo de miedo? En esas ocasiones es frecuente que uno se sienta algo apocado, agigantando la figura del superior simplemente por el concepto que tenemos de él. Le vemos como un cargo, no como una persona. No digo con esto que la jerarquía no tenga su papel en nuestra sociedad, ni que tratemos al jefe, al presidente o al ministro dándole palmaditas en la espalda y llamándole “pisha” o “quillo”. Lo que no tiene sentido es que su figura nos imponga tanto como para que nos entren sudores fríos o nos falte seguridad para afrontar la situación.
Existe una receta infalible que me dio hace muchos años un amigo sacerdote para hacer tabla rasa y ponernos a todos en el mismo nivel, en el de personas, que es el que realmente nos corresponde. Os aseguro que da una tranquilidad enorme para afrontar estos casos cuando se pone en práctica. Me decía mi amigo Vicente:

- Yo, cuando tengo que vérmelas con alguien que me impone mucho, siempre me lo imagino cagando. Me pasó cuando tuve que ir a ver al Papa. ¿Tú te imaginas al Papa cagando?

Pues eso. Tabla rasa.

7 comentarios:

Juan dijo...

A mí me ha sucedido en ocasiones con personas que ni son jefes, ni cargos ni nada por el estilo. Sin embargo, cuando he tenido que relacionarme con algún alto cargo, jefe, etc, ha sido todo muy fluido. Creoq ue tiene que ver con la propia seguridad en uno mismo

Lo he intentado examinar para descubrir el porqué, pero no he llegado a ninguna conclusión válida. La única conclusión, que no me termina de convencer, es que me pasa con gente de la que no estoy muy seguro por donde va.

Un abrazo

Eli dijo...

Jaja, Cel, tampoco hay que ser tan escatológico.
Pero tienes razón: no hay mejor forma de bajar a alguien del pedestal que recordando que es igual de humano que los demás.
A la larga te acostumbras y dejas de confundir respeto con miedo o intimidación.

Kaken dijo...

Yo he usado esa técnica desde hace mucho, sin entender muy bien el porqué, eso si, lo que me he podido reir¡¡
Será que a mi me va el humor escatológico, jeje.
Gracias Cel :-)

Ina dijo...

Jajaja, muy bueno. Esa receta la usaba una amiga mía cuando se quería "desenamorar". Decía que le daba resultado, así que ya sabéis, mantened un mínimo de privacidad respecto a vuestras parejas.

En serio, si que es bueno bajar a la gente de un pedestal. A veces humanizar a alguien lo hace incluso más grande, porque puedes llegar a empatizar con él. No se si me explico.

Alberich dijo...

Jajajajaja...
muy cierto .
Y si,Ina,te explicas!
:)

Anónimo dijo...

¡Qué grosero!

(bowman)

El patio de mi casa dijo...

Según lo iba leyendo, me iba acordando de mi difunto padre, pero al llegar al final, ha sido la bomba, porque eso es precisamente lo que él solía decir "Cuando alguién intente intimidarte, imagínale cagando". Y doy fe de que funciona ¡vaya si funciona!...